No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños
pueden ser realidad,
si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño.
Si soñamos que la piedra
es la piedra,
eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos
no es un agua, es un soñar,
el agua, cristalino.
La realidad disfraza su
propio sueño, y dice:
«Yo soy el sol, los cielos, el amor.»
Pero nunca se va,
nunca se pasa,
si fingimos creer
que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola.
Soñar es el modo
que el alma tiene
para que nunca
se le escape
lo que se escaparía
si dejamos de soñar
que es verdad
lo que no existe.
Sólo muere un amor
que ha dejado
de soñarse
hecho materia
y que se busca en tierra.
Pedro Salinas©️